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RENÉ AVILÉS FABILA Escritor |
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Obras OBRAS COMPLETAS Volumen III EL GRAN SOLITARIO DE PALACIO
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(2001) [Primera edición: 1971] ISBN 970 - 24 - 0235 - 2 |
La crítica especializada ha opinado sobre esta novela: Avilés Fabila es un escritor que sabe en qué mundo vive, está evidentemente convencido de que es preciso cambiarlo, y esa brillante crueldad que ejercita escribiendo demuestra que concientemente quiere que su literatura sea un instrumento de ese cambio. Bernardo Verbitzky
La pura idea en que se basa una novela de René Avilés Fabila publicada recientemente en Buenos Aires: El gran solitario de Palacio, me ha hecho pensar, en los términos de las diversas circunstancias de opinión en que me he puesto a hacerlo, en un sinnúmero de cosas relacionadas con la identidad. Salvador Elizondo
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Volumen I: Tantadel y La canción de Odette Volumen II: Los juegos Volumen III: El gran solitario de Palacio Volumen IV: Memorias de un comunista (maquinuscrito encontrado en un basurero de Perisur) Volumen V: Fantasías en carrusel I Volumen VI: Fantasías en carrusel II Volumen VII: Todo el amor I Volumen VIII: Todo el amor II Volumen IX: Recordanzas Volumen X: Nuevas Recordanzas Volumen XI: Réquiem por un suicida Volumen XIII: Material de lo inmediato Volumen XIV: El bosque de los prodigios
Otras ediciones:
© Copyright, 2002 |
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...Especialmente El gran solitario de Palacio, en el que encuentro una gran fuerza de denuncia, un juego extraordinario de humor e ironía, una interesantísima novedad de estilo y de estructura. Giuseppe Bellini
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... René es directo en el lenguaje y agresivo en su forma de decir las cosas. Toda su obra ha sido un combate permanente contra la impostura, contra la intelligentsia que desprecia las luchas sociales porque es incapaz de ver en ellas otra cosa que contaminantes de su arte "inmaculado". René Avilés acusa, señala culpables, denuncia con pasión furiosa la mugre y la bestialidad que ensucian nuestra vida social. Humberto Musacchio
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El sentido del humor es la característica que se evidencia de inmdiato en la obra de Avilés Fabila. Si el lector cultiva un mínimo de interés bibliográfico, podrá darse cuenta de que la primera edición de Los juegos (1967) es una edición de autor y de que su segunda novela, El gran solitario de Palacio (1971), fue publicada en Buenos Aires. La asociación de estos fenómenos no es accidental puesto que el humorismo de Avilés Fabila es mordaz y lo sabe emplear para satirizar la vida cultural y política de su país John S. Brushwood
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... En su libro, Avilés Fabila reseña, sin pruritos ni disquisiciones, con la necesaria crudeza, las torturas, los confinamientos, las inquisitoriales persecuciones, los asesinatos de los jóvenes que se atrevieron a desafiar las férreas estructuras establecidas, defendidas por un caudillo temporal y veladas por un partido político que, junto con el caudillo, desde hace cincuenta años se mantiene en el poder: el Partido de la Revolución Triunfante.... Antonio Caram
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En El gran solitario de Palacio -y esto es el aspecto donde Avilés Fabila se muestra tan dueño de la narración poética como de la ironía- hay escenas que todos recordamos, de violencia, de desesperación, de impotencia. Porque olvidarlas, tomarlas como una "pesadilla" de la que ya hemos despertado, sería ignorar que fueron producto de una realidad que exige satisfacción a sus más apremiantes problemas. En estas escenas se muestra la violencia de su pluma, su habilidad para manejar la prosa de tal modo que de ella emerja el dolor sin que ese mismo dolor se la trague con descripciones superfluas. José Joaquín Blanco
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El gran solitario de Palacio, para muchos la mejor novela sobre el 68, posee grandes méritos literarios y testimoniales que resisten las pruebas del tiempo y del espacio. Esta obra, fundamental para nuestra narrativa, no trata sólo sobre el movimiento estudiantil y la masacre de Tlatelolco, sino que es un recuento del México contemporáneo que bien puede ir de los tiempos del general Cárdenas al momento en que el PRI pierde la presidencia en el 2000. Concebida como un amplio mural, El gran solitario de Palacio es una alegoría que entrelaza varias historias. El eje es la fatídica tarde del 2 de octubre en Tlatelolco. A través de sus personajes el lector puede reconocer los rasgos más característicos de la realidad tal como fue vivida. En un extremo, jóvenes idealistas enfrentándose a un régimen, en el otro, ese régimen encarnado en un hombre autoritario e intolerante; un hombre sexenal completamente sólo a causa de su excesivo poder. De la novela, traducida a varios idiomas, se ha ocupado ampliamente la crítica especializada. Giuseppe Bellini reconoce en El gran solitario de Palacio “una gran fuerza de denuncia, un juego extraordinario de humor e ironía, una interesantísima novedad de estilo y de estructura”. René Avilés Fabila consiguió escribir un clásico, una obra perdurable gracias a su mezcla de realidad y fantasía así como a la capacidad crítica de su autor. Nueva Imagen
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Dentro de la amplia bibliografía de René Avilés Fabila, El gran solitario de Palacio tiene una historia singular. El autor de clara orientación izquierdista, mientras preparaba su tesis de licenciatura, estuvo en las marchas del 68 y el 2 de octubre y presenció la matanza de Tlatelolco. Impresionado por tales sucesos, comenzó a escribir la novela a principios de 1969 y la concluyó en París en 1970, cuando estudiaba el posgrado en la Sorbonne. La empresa argentina Fabril Editora la publicó en 1971, en Buenos Aires. La novela fue bien recibida tanto en esta ciudad como en México, donde de inmediato ocupó los primeros lugares de ventas, pero la segunda edición ya no apareció en Argentina: un nuevo golpe militar había endurecido las políticas represivas y El gran solitario de Palacio aludía agresiva y abiertamente a los militares latinoamericanos. La novela pasó a México y aquí tuvo una serie ininterrumpida de ediciones. Según datos de una tesis de licenciatura sobre la literatura del 68, El gran solitario de Palacio llevaba, para 1990, unas doce ediciones y más de setenta mil ejemplares vendidos. En 1998, la primera legislatura de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal hizo una edición especial, en rigor, la número dieciocho, para conmemorar los treinta años de la matanza de Tlatelolco.De la novela, traducida a varios idiomas, se ha ocupado la crítica especializada nacional e internacional. En México, Perú, Argentina, Italia y Estados Unidos han hecho trabajos sistemáticos y agudos. Para muchos se trata de la mejor novela del 68 y posee grandes méritos literarios y testimoniales que resisten las pruebas del tiempo y del espacio, pues no solamente se trata del movimiento estudiantil y la masacre de Tlatelolco, sino que es un recuento del México contemporáneo que bien puede ir de los tiempos del general Cárdenas al momento en que el PRI pierde la presidencia en el 2000. En El gran solitario de Palacio, Avilés Fabila supo sortear con habilidad los peligros que implican para la estética la crítica social y el compromiso político.Concebida como un amplio mural, la novela es una alegoría donde se entrelazan varias historias. El eje es la fatídica tarde del 2 de octubre en Tlatelolco. Nunca en la obra de René Avilés Fabila el humor y la ironía habían sido tan ácidos como en este sorprendente libro, cuyos orígenes pueden ser rastreados con facilidad en la historia literaria de los tiranos latinoamericanos, aquella que arranca con el Tirano Banderas de Valle Inclán y El señor Presidente de Miguel Ángel Asturias. En tal sentido, vendría a ser la tercera novela escrita por una larga lista de escritores preocupados por las dictaduras latinoamericanas.Hace muy poco tiempo, el distinguido politólogo Lorenzo Meyer publicó un ensayo sobre el presidencialismo. En este trabajo aludía directamente a la novela de Avilés Fabila, El gran solitario de Palacio. Explicaba que había sido un ejemplo válido para interpretar el autoritarismo presidencial. Señalaba, asimismo, que la expresión “gran solitario de Palacio” había sido aceptada para referirse a la soledad del poder, una metáfora lograda. Para otros, ya en el campo de la literatura, el autor consiguió hacer un clásico, una obra perdurable gracias a la mezcla de realidad y fantasía y a su capacidad crítica.El crítico literario Giuseppe Bellini escribió en Italia refiriéndose a las novelas de dictadores latinoamericanos: “.. Especialmente El gran solitario de Palacio, en el que encuentro una gran fuerza de denuncia, un juego extraordinario de humor e ironía, una interesantísima novedad de estilo y de estructura”. Del mismo modo, ensayistas norteamericanos recibieron esta novela de René Avilés Fabila, que hoy nuevamente ponemos al alcance del lector de habla castellana, ahora dentro de sus obras completas.
Editorial Nueva Imagen
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