Jaque Mate
Señor residente
Limitar el papel de Marta *

Sergio Sarmiento

Todo presidente ha tenido siempre a alguna persona de confianza a cuyo consejo recurre, cuando menos ocasionalmente, al tomar decisiones importantes. Ernesto Zedillo lo hacía, hasta donde se puede saber, con su secretario particular Liébano Sáenz; Carlos Salinas de Gortari con José Córdoba, y Miguel de la Madrid con Emilio Gamboa.


Todo presidente ha tenido siempre a alguna persona de confianza a cuyo consejo recurre, cuando menos ocasionalmente, al tomar decisiones importantes. Ernesto Zedillo lo hacía, hasta donde se puede saber, con su secretario particular Liébano Sáenz; Carlos Salinas de Gortari con José Córdoba, y Miguel de la Madrid con Emilio Gamboa.Incluso si nos remontamos muchos sexenios atrás, encontraremos ese tipo de relación: Adolfo López Mateos, por ejemplo, dependía normalmente del consejo y respaldo personal de su secretario Humberto Romero. Quizá sea inevitable que exista este tipo de relación. René Avilés Fabila escribió hace ya mucho tiempo sobre "El solitario de Palacio": hay un peso especial cuando se deben tomar decisiones que afectan a millones de personas.

Y si bien el gabinete es el lugar formal para discutir estas decisiones, con frecuencia el presidente necesita a alguien más cercano y de una confianza mayor para rebotar ideas. ¿Quién es la persona que cumple esa función de confianza con el presidente Vicente Fox? Sin duda, su esposa Marta. Ella no sólo lo acompaña siempre, sino que el Presidente evidentemente le confía asuntos de Estado y le pide su opinión.

No es ésta la primera vez que una primera dama ha desempeñado ese papel. Nilda Patricia Velasco tenía una gran cercanía con Ernesto Zedillo y, aparentemente, lo aconsejaba. La señora Esther Zuno parece haber tenido una influencia incluso más importante sobre Luis Echeverría. El papel de Marta Sahagún ha sido cuestionado por varias razones.

No sólo ha rechazado el papel tradicional de presidenta del DIF sino que ha impulsado una fundación privada, Vamos México, que ha confundido la división entre lo privado y lo público.

Nadie puede cuestionar que el Presidente se asesore de su esposa en el proceso de toma de decisiones. Más objetable es la función que pueda tener Vamos México en el campo de la filantropía. Pero las críticas más fuertes han surgido cuando se ha especulado sobre la posibilidad de que Marta aproveche su posición como esposa y confidente del Presidente para promover una carrera política propia.

Quizá sea inevitable. Eso mismo ha ocurrido con las esposas de gobernadores en estados como Tlaxcala y Colima. Pero eso no significa que sea aceptable. En la Presidencia de la República siempre hay una línea muy tenue entre lo ético y lo no ético. Para el presidente Fox, un político que está tratando de eliminar los abusos que en el pasado se cometieron desde Los Pinos, es muy importante tomar medidas para limitar el papel de su esposa, no únicamente a lo legal sino a lo correcto. Y para eso una medida muy saludable sería simplemente desmentir las afirmaciones de que Marta está buscando la postulación presidencial para el 2006.

* Publicado en la Revista Siempre! 11 de diciembre de 2002.

 

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René Avilés  - Web Oficial