RENÉ AVILÉS FABILA

Escritor

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OPINIONES

 

           
       

El gran solitario de Palacio

     

 

 

   
 

Hay en René Avilés Fabila una capacidad de indignación que se canaliza en su inextinguible sentido del humor que va de la burla al sarcasmo, de la caricatura a la ironía. Pero los hechos que narra en El gran solitario de Palacio -tomados de la realidad. son terribles, pues en ese escenario la farsa se hace tragedia, y aquí sorprende el talento de Avilés Fabila que partiendo de la risa llega al horror, logrando la difícil transición en un alarde de sencillez para resolver el problema de estilo que aquel paso representa.

Propósitos, Argentina

Bernardo Verbitsky

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En El gran solitario de Palacio Avilés Fabila hace una feroz disección de su país... El gran tema es la masacre de estudiantes en la plaza de Tlatelolco... Pocas veces el revolucionarismo institucional de nuestros hermanos del Norte ha sido tan atrozmente puesto a la picota.

La Nueva Crónica, Perú

José B. Adolph

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lo que anima y enreda la trama (de El gran solitario de Palacio), hasta hacerla aprovechable, es el ingenio con que Avilés Fabila ha creado su asunto...

Excélsior, México

Francisco Zendejas

 

 

 

 

 

 

 

 

THE SAME ATMOSPHERE of suspense, the same intrigues of the right wing shown in the movie Z, plus a language of bitter sarcasm, are the characteristics of Avilés Fabila's The Great Lonely Man in the Palace.

Books Abroad, USA

Evelio Echevarría

 

 

 

 

 

 

 

 

 

...Especialmente El gran solitario de Palacio, en el que encuentro una gran fuerza de denuncia, un juego extraordinario de humor e ironía, una interesantísima novedad de estilo y de estructura.

Universitá degli Studi di Venezia, Italia

Giuseppe Bellini

 

 

 

 

 

 

 

1971

 

.... Antes de esta publicación, René Avilés Fabila, ya era bien conocido en Sudamérica por sus colaboraciones en revistas internacionales y por el impacto que su primer libro de cuentos "Hacia el fin del mundo" (1969) había tenido. Aún antes, a propósito de su primera novela, "Los juegos" -con la que ingresó al mundillo literario vestido de dinamitero; no sólo puso en tela de juicio los mitos políticos y culturales que imperan en el país, sino que usó contra ellos de la ironía, de la burla, de la sarcástica reducción de las acciones al absurdo- la revista Mundo Nuevo publicó un ensayo sobre el parricidio literario, del que Los Juegos era el mejor exponente.

Ahora ha vuelto al género que lo enemistó con los grandes jerarcas de nuestra literatura y con esos lectores que -tragones de libros al fin y al cabo- difícilmente toleran que un escritor no siga los lineamientos o las rupturas establecidas por los cánones de seguridad en la lectura. El gran solitario de Palacio sigue, en algún aspecto: el que se refiere a la parodia, la tónica de Los juegos, pero en su conjunto es una obra diferente, con diversa estructura y otros hallazgos. Se refiere al enfrentamiento de estudiantes y Estado en 1968, pero no solamente eso: busca raíces y motivos, indaga el mecanismo del comportamiento de las personas que tienen el poder, o lo buscan, o lo envidian, o lo niegan.

Se trata pues, de una novela política, en la medida en que también lo son La sombra del caudillo, de Martín Luis Guzmán y Conversación en la Catedral de Mario Vargas Llosa, pero si la novela de Guzmán se caracteriza por una narración demasiado apegada a la historia y la de Vargas Llosa por el relato de la vida privada ... la de René Avilés Fabila presenta otras perspectivas. Hablan en ella estudiantes, soldados y políticos que como participantes y observadores ... tuvieron que ver en el movimiento estudiantil.... Pero la figura que, resaltada por la ironía, ocupa el lugar prominente de la novela, es "un Cuadillo longo que lleva cincuenta años gobernando". El gran solitario de Palacio, centro de odios y adulaciones, blanco único de injurias y adoración, que cada seis años se renueva, cambia algunas banderas y soporta en sus espaldas todo el peso de la dirección del país, que él mismo ha impuesto. También -y esto es el aspecto donde Avilés Fabila se muestra tan dueño de la narración poética como de la ironía- hay escenas que todos recordamos, de violencia, de desesperación, de impotencia. Porque olvidarlas, tomarlas como una "pesadilla" de la que ya hemos despertado, sería ignorar que fueron producto de una realidad que exige satisfacción a sus más apremiantes problemas. En estas escenas se muestra la violencia de su pluma, su habilidad para manejar la prosa de tal modo que de ella emerja el dolor sin que ese mismo dolor se la trague con descripciones superfluas.

 

"El gran solitario de palacio", Revista de América, núm. 1331

José Joaquín Blanco

           

 

 

1972

 

... el ingenio del autor chisporrotea y lanza destellos en todas direcciones. Su imaginación parece intensificarse al estímulo de la realidad que lo inspira y contra la cual arremete sin vacilaciones. Apenas sobrepasados los 30 años, Avilés Fabila es un escritor que sabe en qué mundo vive, está evidentemente convencido de que es preciso cambiarlo, y esa brillante crueldad que ejercita escribiendo demuestra que concientemente quiere que su literatura sea un instrumento de ese cambio.

 

"Dura denuncia en El gran solitario de Palacio",

Buenos Aires

Bernardo Verbitzky

           

 

 

1973

 

La pura idea en que se basa una novela de René Avilés Fabila publicada recientemente en Buenos Aires: El gran solitario de Palacio, me ha hecho pensar, en los términos de las diversas circunstancias de opinión en que me he puesto a hacerlo, en un sinúmero de cosas relacionadas con la identidad.

Contextos, México, Sepsetentas

Salvador Elizondo

 

 

 

 

 

 

 

1974

 

... En su libro, Avilés Fabila reseña, sin pruritos ni disquisiciones, con la necesaria crudeza, las torturas, los confinamientos, las inquisitoriales persecuciones, los asesinatos de los jóvenes que se atrevieron a desafiar las férreas estructuras establecidas, defendidas por un caudillo temporal y veladas por un partido político que, junto con el caudillo, desde hace cincuenta años se mantiene en el poder: el Partido de la Revolución Triunfante.... Tal vez uno de los pocos escritores que han percibido el interés -y añadiría, que hasta la obligación- de ocuparse de uno de los temas más candentes y apasionantes de la historia de nuestro país, es René Avilés Fabila.

 

El Universal

Antonio Caram

 

 

 

 

 

 

 

 

1974

 

... René es directo en el lenguaje y agresivo en su forma de decir las cosas. Toda su obra ha sido un combate permanente contra la impostura, contra la intelligentsia que desprecia las luchas sociales porque es incapaz de ver en ellas otra cosa que contaminantes de su arte "inmaculado". René Avilés acusa, señala culpables, denuncia con pasión furiosa la mugre y la bestialidad que ensucian nuestra vida social. Para él, como para muchos ciudadanos, las muertos de Tlatelolco merecen más que lágrima hipócrita y la lamentación que se niega a concretar responsabilidades. La tiniebla que cayó sobe la Plaza de las Tres Culturas y sobre la vida pública mexicana exigen actitudes viriles y honestas. René Avilés las adopta sin dobleces en este libro amargo. Pero no se crea que estas páginas son el canto plañidero de un militante desilusionado. No , el escritor que hay en René, con oficio y sinceridad, da un tratamiento humorístico a los hechos para que la burla acaba de situar a quien, se dio muerte ante la historia. Una mezcla bien dosificada de humor explosivo, de decir efectivo -no efectista- y honda y desgarradora franqueza, eso es El gran solitario de Palacio.

 

"Honestidad y literatura", Ovaciones

Humberto Musacchio

           
           
   

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