René Avilés Fabila  René Avilés Fabila

Memorias de un comunista*

Óscar Tavera

Con el subtítulo de “Maquinuscrito encontrado en un basurero en Penisur”, el más reciente libro de carácter autobiográfico del notable escritor René Avilés Fabila, aparece en estos días en librerías.

Su edición estuvo a cargo de la editorial Gernika, México, D. F., 1991.

La trayectoria de René Avilés Fabila no sólo es conocida por su brillante evolución como escritor y literato, cultivador de géneros periodísticos. Además se le conoce como crítico demoledor de los errores del Estado mexicano. Su temprana militancia en organizaciones y partidos de izquierda avala esta actitud consciente y digna de encomio.

Memorias de un comunista muestra el desencanto de un hombre a través de su paso por una militancia, llena de prejuicios, sinrazones, impregnados de un autoritarismo quizás más grave que la situación del partido oficial. Peripecias, momentos históricos, aventuras, son contadas a lo largo de 29 años de ver cómo la idea de cambio se va desmoronando al igual que los resentimientos, malos entendidos son usados para uso personal y no como apuntan los preceptos comunistas para bien de toda la comunidad o de todos los hombres.

La narración se sostiene con chispazos de ironía y buen humor que dan gran soltura a los resquemores y resentimientos que a lo largo del tiempo la memoria de este comunista va guardando hasta darle salida en un libro conflictivo y lleno de argumentos demoledores.

Insondables son los caminos del libre albedrío de la conducta humana, no así las páginas negras de la historia. René y su memoria prodigiosa, y con la maestría que tiene acostumbrado a su público, relata los buenos y malos momentos vividos en esos días en que la búsqueda del cambio social era la principal premisa de todo joven universitario.

La vida de René y su relación con la política de los partidos de izquierda, se describe de manera precisa y demoledora: su viaje a Cuba y su relación: con el gobierno cubano, su estadía en la Unión Soviética en días en que el autoritarismo soviético estaba en su apogeo, describen a un joven mexicano empecinado a formar parte del mundo comunista. Revés tras revés muestran al joven René que descubriera, tal como lo dijera Kundera más tarde, “la vida está en otra parte”.

El estudio de la obra de Marx promete muchas opciones, sin embargo en el caso de René su acercamiento al pensamiento de algunas interpretaciones marxistas le llevó a no sólo ser removido de las planillas comunistas, sino que además fue acusado en su momento de traidor y revisionista.

Grave acusación para un hombre que ha entregado horas de estudio y tiempo de hastío (tan vital para un hombre como René) al entendimiento de la teoría marxista. I

Días de ganar y perder amigos, días de reflexión en la soledad provocada por él que, lucha por un ideal. Días de ver y contemplar cómo los hombres que desfilan en su Memorias de un comunista cada día que pasa, se alejan y desmienten con sus actuales comportamientos, su pasado en el que se dedicaron a luchar en contra de un sistema que ahora protegen y del cual viven sin remordimiento alguno.

Probar que la obra marxista es una gran utopía y que la idea de cambio social se adueñó de los sueños e ideales de los jóvenes, es el reto de la más reciente obra de este singular y gran escritor.

* Publicado en el periódico Excélsior. Sección cultural El Búho. Domingo 11 de agosto de 1991.