Avilés Fabila es un escritor que sabe en qué mundo vive, está evidentemente convencido de que es preciso cambiarlo, y esa brillante crueldad que ejercita escribiendo demuestra que concientemente quiere que su literatura sea un instrumento de ese cambio.
Bernardo Verbitzky
La pura idea en que se basa una novela de René Avilés Fabila publicada recientemente en Buenos Aires: El gran solitario de Palacio, me ha hecho pensar, en los términos de las diversas circunstancias de opinión en que me he puesto a hacerlo, en un sinnúmero de cosas relacionadas con la identidad.
Salvador Elizondo
...Especialmente El gran solitario de Palacio, en el que encuentro una gran fuerza de denuncia, un juego extraordinario de humor e ironía, una interesantísima novedad de estilo y de estructura.
Giuseppe Bellini
... René es directo en el lenguaje y agresivo en su forma de decir las cosas. Toda su obra ha sido un combate permanente contra la impostura, contra la intelligentsia que desprecia las luchas sociales porque es incapaz de ver en ellas otra cosa que contaminantes de su arte "inmaculado". René Avilés acusa, señala culpables, denuncia con pasión furiosa la mugre y la bestialidad que ensucian nuestra vida social.
Humberto Musacchio
El sentido del humor es la característica que se evidencia de inmdiato en la obra de Avilés Fabila. Si el lector cultiva un mínimo de interés bibliográfico, podrá darse cuenta de que la primera edición de Los juegos (1967) es una edición de autor y de que su segunda novela, El gran solitario de Palacio (1971), fue publicada en Buenos Aires. La asociación de estos fenómenos no es accidental puesto que el humorismo de Avilés Fabila es mordaz y lo sabe emplear para satirizar la vida cultural y política de su país
John S. Brushwood
... En su libro, Avilés Fabila reseña, sin pruritos ni disquisiciones, con la necesaria crudeza, las torturas, los confinamientos, las inquisitoriales persecuciones, los asesinatos de los jóvenes que se atrevieron a desafiar las férreas estructuras establecidas, defendidas por un caudillo temporal y veladas por un partido político que, junto con el caudillo, desde hace cincuenta años se mantiene en el poder: el Partido de la Revolución Triunfante....
Antonio Caram
En El gran solitario de Palacio -y esto es el aspecto donde Avilés Fabila se muestra tan dueño de la narración poética como de la ironía- hay escenas que todos recordamos, de violencia, de desesperación, de impotencia. Porque olvidarlas, tomarlas como una "pesadilla" de la que ya hemos despertado, sería ignorar que fueron producto de una realidad que exige satisfacción a sus más apremiantes problemas. En estas escenas se muestra la violencia de su pluma, su habilidad para manejar la prosa de tal modo que de ella emerja el dolor sin que ese mismo dolor se la trague con descripciones superfluas.
José Joaquín Blanco
El gran solitario de Palacio, para muchos la mejor novela sobre el 68, posee grandes méritos literarios y testimoniales que resisten las pruebas del tiempo y del espacio. Esta obra, fundamental para nuestra narrativa, no trata sólo sobre el movimiento estudiantil y la masacre de Tlatelolco, sino que es un recuento del México contemporáneo que bien puede ir de los tiempos del general Cárdenas al momento en que el PRI pierde la presidencia en el 2000.
Concebida como un amplio mural, El gran solitario de Palacio es una alegoría que entrelaza varias historias. El eje es la fatídica tarde del 2 de octubre en Tlatelolco. A través de sus personajes el lector puede reconocer los rasgos más característicos de la realidad tal como fue vivida. En un extremo, jóvenes idealistas enfrentándose a un régimen, en el otro, ese régimen encarnado en un hombre autoritario e intolerante; un hombre sexenal completamente sólo a causa de su excesivo poder.
De la novela, traducida a varios idiomas, se ha ocupado ampliamente la crítica especializada. Giuseppe Bellini reconoce en El gran solitario de Palacio “una gran fuerza de denuncia, un juego extraordinario de humor e ironía, una interesantísima novedad de estilo y de estructura”. René Avilés Fabila consiguió escribir un clásico, una obra perdurable gracias a su mezcla de realidad y fantasía así como a la capacidad crítica de su autor.
Nueva Imagen