René Avilés Fabila  René Avilés Fabila

Los juegos*

Waldo Fabián

Drogas, sexo y rock... "que se abran las cabezas como se abren las braguetas". Tras 1968: el clímax, la última vanguardia literaria en México: un grupo de escritores que escandalizó las "buenas conciencias" de entonces. Parece que fue ayer cuando ubicaron sus primeros textos: Gerardo de la Torre (1938), Gustavo Sáinz (1940), René Avilés (1940), José Agustín (1944) o Héctor Manjarrez (1945). Sin embargo, ya han pasado más de 30 años, por lo que vale la pena preguntarse: ¿por qué no ha surgido otra vanguardia literaria en México?, y si ha surgido: ¿dónde está? Pues hasta el momento los libros más vendidos no son de autores mexicanos, sino de extranjeros. Tal es el caso de los ingleses: Joanne Kathleen Rowlin (1965) y John Ronald Reuel Tolkien (1892-1973), quienes para la cadena noticiosa Reuters, suman, durante el periodo: 2000-2002, alrededor de 500 mil ejemplares vendidos. ¿Cómo interpretar la realidad?: ¿mediante teorías neoliberales o neobarrocas? "Socialmente", lo primero es destino: incorporación al sistema productivo, en tanto que lo segundo es diversión y azar. Ante tal panorama, "chiquillas y chiquillos", es necesario y/o urgente que el pueblo de México (incluyendo a "Borgues" y "Kaska") lea Los juegos y El muslo de Atalanta, ya que, además de incrementar su vocabulario, descubrirá los primeros pasos del afamado René Avílés Fabila y los desconocidos: Primavera Téllez Girón García (l97?) y WMFG (1976).

I
Actualmente René Avilés es un escritor consagrado: hay "4460 entradas yahoo" relacionadas con su trayectoria, editorial Patria publica sus obras completas y se acaba de constituir un centro de estudios literarios en su honor. Pese a esto, hace dos años las cosas eran muy distintas, tener alguno de sus libros era ir más allá de lo creíble. Al menos esa fue mi impresión cuando quise comprar Los juegos en el Sótano, la Gandhi e innumerables librerías de viejo: "si quiere se lo conseguimos, pero le va a salir en mil varos".

Más allá del plusvalor de lo mercantil o cuestiones de clase irreductibles, localicé Los juegos en el Centro de Investigación y Promoción de la Literatura, lugar en el que (al encontrar más de lo esperado) comparé dos ediciones de autor que datan de los años 60, con una tercera impresa por la Universidad de Sinaloa en 1980. Sólo entonces leí tan ansiada novela. Pero la semana pasada, al adquirir el segundo volumen de las obras completas de René, conocí una cuarta edición de Los juegos y mis impresiones cambiaron, al disfrutar de una segunda lectura en tipografía 14 y "poder" rayar mi ejemplar por doquier.

II
Como si fuese una obra matemática, en Los juegos hay 10 jóvenes que multiplican "sus saberes" gracias a Ruperto Berriozábal, una especie de gran PC (Padre Cultural) que mueve "vinos, bailes, bares o becas" en 100 capítulos que van de 5 líneas a 19 páginas: lo mismo enjuicia "artistas ficticios" que "entidades celestes" como la Virgen de Guadalupe o la administración presidencial en turno.

Joven entre jóvenes, más diestro que siniestro, Ruperto existe al rebelarse vía Rolando, Rosicler, Rex, Riveroll y Regueiro: poeta-columnista-ensayista-articulista-novelista, ta, ta, ta, tic, tac, tic, tac, tic, tac, tic, tac, tic, tac. tic, tac, tic, tac.

En esencia terrenal, RB derrota a Batman, Castro, Diego Rivera o Ermilo Abreu Gómez, con tal de gozar de relaciones sexuales con las primas Corrillo, Elvira, Martha, Julieta Ojaldra o Magdalena. Lo cual (desafortunadamente) no quiere decir que Los juegos es una monografía erótica "ondera", sino más bien de un ensayo político sobre la condición mexicana del ser, a la manera de Samuel Paz y Octavio Ramos.

En Los juegos, sí y sólo sí: "LOS INTELECTUALES DE MÉXICO BEBEN BACARDÍ" e ingresan al Coliseo Gutmaniano Hablistán, para extasiarse ante una legendaria batalla entre un Octavio Paz de 53 años y un René Avilés Fabila de 26.

III
I don't believe it! ... "mientras México oscila entre una izquierda constitucional burguesa y una derecha francamente anticonstitucional, [ ... ] mientras la política mexicana embrutece al pueblo (ya de por sí embrutecido), mientras se celebra una mesa redonda sobre el cómic y la cultura, mientras un grupo de soldados gasta en alcohol la paga que le dieron por hacer un trabajito fácil y discreto, mientras" un grupo de soldados prepara Culeid de Rocco, mientras.

* Publicado en la Revista Universo de El Búho. Número 39 marzo 2003.