René Avilés Fabila  René Avilés Fabila

Hacia el fin del mundo*

Julieta Campos

René Avilés Fabila, que había publicado un libro, Los juegos, demasiado cargado de agresividad inmediata para ser realmente literatura, da a conocer ahora una colección de relatos de mucha calidad, titulado Hacia el fin del mundo**. Textos imaginativos con un poco de ciencia-ficción y un mucho de humor bien sostenido, se inscriben en una veta que nos hace evocar ciertos momentos de Arreola. No, hay que advertirlo, aquellos en que ese gran artífice que es Arreola insinúa con la sutileza que le es propia una terrible angustia soterrada, revestida en la superficie con ironía e inteligencia. En los cuentos de Avilés está absolutamente ausente la angustia y aun cuando el tema la presuponga, todo aparece como lúdica construcción gratuita, elaborada con lejanía y con cierta afectada indiferencia. Pero esta característica de su libro no supone necesariamente un juicio negativo de valor porque curiosamente, a pesar de todo, los relatos destilan suficiente ingenio como para atraer al lector y conducirlo, con la sonrisa ligeramente insinuada en los labios, como sobrevolando por encima de la cotidianeidad caricaturizada de un mundo que, siendo tenebroso en algunos de sus aspectos, se vuelve ridículo.

Por lo general, la fantasía humorística, irónica, suele construirse alrededor de personajes domésticos, cuya comicidad revierte sobre las pequeñas tragedias individuales y anónimas. Aquí la ironía, la burla, se vuelven más bien hacia la cara exterior de la existencia social, y la caricatura despoja de la solemne y tranquilizante parafernalia retórica que los protege, a personajes que ejercen el poder, a instituciones que lo apuntalan, a las diversas manifestaciones de un orden sustentado muchas veces en la irracionalidad y aun en la violencia. Es verdad que las palabras, salvo en casos muy excepcionales, no son detonadores sino, cuando más, en el interior de una que otra conciencia, y Avilés, que en su novela Los juegos le había atribuido todavía con exceso esa función mágica de alquimia disolutora, se muestra ahora más modesto y, por lo mismo, las vuelve más eficaces por más atenidas a su verdadero papel. Hasta los mitos inventados por los clásicos, en este mundo contemporáneo donde la pequeñez se vuelve desmesurada, se despojan de su distancia poética y se reducen a las dimensiones de una sociedad de consumo con mucho de vulgar y de grotesca. Ni los que hacen del cultivo del espíritu un oficio se liberan de esa vocación pantagruélica que caracteriza a un modo de vivir hecho de devorar y destruir en una medida que no se compensa suficientemente con lo que se crea y se construye. La guerra termonuclear, capaz de provocar el fin del mundo, puede ser desencadenada por el más irrisorio y subdesarrollado de los conflictos y, en una palabra, todos somos, en mayor o menor grado, sujetos de una historia que no alcanza a disfrazar su precariedad siquiera con los atributos exteriores de la grandeza. El nombre del último relato, que sirve para dar título al libro, resume la burlona actitud del autor, a quien se le hace desproporcionada, inflada, la noción que el hombre contemporáneo tiene de sí mismo y de su universo, legado de muchos siglos de una cultura y una civilización que, vacía ahora de muchos de los valores que constituyeron su sustancia, sólo muestra el rostro de la retórica y la mentira.

En estos textos, de fantasía cuidadosamente elaborada, Avilés Fabila empieza a manejar con facilidad y no sin cierto rigor un tono literario que ya exhibe rasgos personales a pesar de la evocación, todavía visible, de los modelos. Le falta madurar un poco más, desde adentro, los posibles meandros de temas, situaciones y personajes y, sobre todo, sentir más íntima e intensamente la necesidad del libro. Lo que se escribe puede dar muchas veces todas las apariencias de un juego pero ¿hasta dónde le es dado al escritor tomarlo él mismo como un juego? De cualquier manera, estamos ante un libro atractivo y bien escrito, que nos permite anticipar bastante de los trabajos futuros de René Avilés Fabila.

* Publicado en la Revista Siempre! Julio 2 de 1969.
** René Avilés F’abila, Hacia el fin del mundo. Letras Mexicanas. Fondo de Cultura Económica, México, 1969. 117 pp.