René Avilés Fabila  René Avilés Fabila

Hacia el fin de los juegos*

Humberto Musacchio

El papel antitético que jugó la generación de Carlos Fuentes y José Luis Cuevas para darle al arte mexicano algo más que un folklore revolucionario, tiene su contrapartida en el plano literario, en otra generación, que si bien ha demostrado la necesidad de que los jóvenes escriban sobre problemas de los jóvenes, hasta hoy la mayor parte ha tenido como característica la destrucción de todo lo que (ellos) consideran viejo y, consecuentemente, la reticencia a usarlo.

De las obras que hasta hoy conocemos de los rocanroleros de la pluma muy pocas van a trascender. Entre éstas habrá alguna (s) de René Avilés Fabila que en el título de su nuevo libro Hacia el fin del mundo, expresa también, sin quererlo, el fin próximo de ese reducido mundillo no siempre literario, en el que pretenden encerrarse los que ya se conformaron sólo con destruir. Juzgado por Los juegos, parecía ser igualmente fútil, porque, a pesar de sus chispazos satíricos, la obra es desigual y hasta pobre. Pero ahora, la recopilación de relatos cortos que editó el Fondo nos da una muestra de lo mucho que tiene y puede dar.

No todo lo que contiene este libro es posterior a Los juegos (recordamos Mester y la Revista del INBA); sin embargo, hay una selección que lo sitúa en un plano superior y definitivamente fuera de la onda joseagustinesca, donde algunos se atrevieron a situarlo por su afán de reducirlo todo a la broma absoluta. No pierde en nada el espíritu crítico; sencillamente se expresa con una sutilidad que resultará sorprendente con una gran elegancia que carece de rebuscamiento. Abandona los juegos y se nos muestra con la seriedad del futuro siniestro, que esperamos siga abominando —aunque resulte paradójico— de la “respetabilidad” de las instituciones petrificadas.

Cuidadoso de la forma y haciendo gala de conocimiento gramatical, está presente el testigo de su tiempo, que mira hacia el futuro; que al fin y al cabo eso es el artista. Está presente el joven que se da cuenta de que vive en un mundo en crisis, en el circo romano de su Minotauromaquia, donde todos somos igualmente enajenados —cultos o no—, y al que quiere elevarse por encima de tanta miseria humana se le cortan las alas; en fin, se obliga al hombre a devorar al hombre, se le condiciona para adorar a un “Alacrán” Torres o una Marianina, ídolos igualmente falsos a los que acaba destruyendo morbosamente.

Si en rigor podemos calificar estos relatos como cuentos, no faltará quien encuentre la mano del guía Juan José Arreola, el relato breve, pleno de sustancia; o la fértil imaginación de un Jorge Luis Borges, creador de toda una zoología fantástica. Pero no se busque una herencia determinante; el artista es heredero de toda creación anterior a él, y René Avilés no desconoce gran parte de esta creación. Con él, en adelante, será injusto hablar del joven escritor, que casi es sinónimo despectivo de aspirante. Ahora, con propiedad, hablaremos sencillamente del literato.

Avilés Fabila, René: Hacia el fin del mundo. Fondo de Cultura Económica. Letras Mexicanas. Núm. 74. 117 pp.

*Aparecida en el periódico El Nacional. Revista mexicana de cultural. VI Época/No. 19. 8 de junio de 1969.