Escritor, cuentista, novelista y periodista cultural. Una de las voces más singulares de la literatura mexicana contemporánea.
René Avilés Fabila nació en la Ciudad de México en 1940. Estudió en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y muy joven fue becario del Centro Mexicano de Escritores, bajo la tutela de Juan Rulfo, Francisco Monterde y Juan José Arreola.
Su narrativa cruza la sátira política, lo fantástico y el bestiario. Con El gran solitario de Palacio (1971) firmó una de las críticas más célebres del poder presidencial mexicano; en libros como Los animales prodigiosos o Bestiario de seres prodigiosos desplegó su imaginación fabulística.
Defensor incansable del periodismo cultural, fundó y dirigió la revista El Búho y suplementos como El Búho de Excélsior y Umbral de la UAM. Junto a su compañera de vida, Rosario Casco Montoya, impulsó la Fundación que hoy lleva su nombre.
Ingresó al Sistema Nacional de Creadores y recibió, entre muchos otros, la Medalla Bellas Artes (2014). Falleció en la Ciudad de México en 2016, dejando una obra extensa y una institución dedicada a preservarla.
«El periodismo cultural está de capa caída. La idea es levantarlo en todas sus vertientes.» René Avilés Fabila
El registro completo de los reconocimientos a su obra literaria y periodística, de 1965 a 2015.
Bajo la dirección de Juan Rulfo, Francisco Monterde y Juan José Arreola.
Segundo lugar por «Hacia el fin del mundo», en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Jurado: Edmundo Valadés, José Emilio Pacheco y Miguel Donoso Pareja.
Mención especial de Casa de las Américas (La Habana) por «La desaparición de Hollywood» y tercer lugar en el concurso de la Universidad Veracruzana por «Fiat Lux!».
Del Club de Periodistas de México, por El Búho como mejor suplemento cultural.
Del Gobierno de la República. Jurado presidido por Edmundo Valadés y Rafael Solana.
Otorgado por el Club de Periodistas de México.
Ingresa al SNC por primera ocasión. Nuevo Premio Nacional de Periodismo del Club de Periodistas por el reportaje «La caída del Muro de Berlín» y homenajes por sus 25 años como escritor (Escuela de Escritores de Tampico y UAM-Xochimilco).
De la Universidad Veracruzana y diploma del Ayuntamiento de Orizaba.
Ingresa a la institución con sede en Venecia, propuesto por Leopoldo Zea. Homenaje radiofónico en OPUS 94 y diploma del Foro Nacional de Profesionales y Técnicos (Orizaba).
A la mejor obra por «Los animales prodigiosos», ilustrado por José Luis Cuevas. Homenaje amplio de FCE, UNAM, UAM, IPN, CONACULTA y otras instituciones.
De la revista Siempre!, por su labor como editor de Umbral de la UAM-Xochimilco.
De Editorial Nueva Imagen, en el Palacio de Bellas Artes.
Y Máster en Dirección Educativa, del Consejo Iberoamericano en Honor a la Calidad Educativa.
Por sus 40 años como escritor, con la publicación de Once miradas sobre René Avilés Fabila.
Por su trayectoria artística, y diploma por 40 años como periodista del Club Primera Plana.
Homenaje por sus 70 años de edad y 50 de creación literaria en la Feria del Libro de Minería de la UNAM. Medalla Veracruz, Premio «Alux a la Eminencia» y homenajes del Instituto Italiano de Cultura, el Centro Cultural Ollin Yoliztli, el Museo Nacional de Antropología y la Sociedad de Escritores de Morelos.
En el Palacio de Bellas Artes, con José Agustín, Silvia Molina, Bernardo Ruiz y Eraclio Zepeda.
Entrega de la Cédula Real de la ciudad de Atlixco, Puebla.
«Hombre forjado en la pluralidad del humanismo» y «René, el del dardo hiriente» (Universidad Obrera). Reconocimientos de las universidades de Colima, Autónoma de Nuevo León y Autónoma del Estado de Hidalgo, y sesión de clausura de homenajes en la UAM.
Y Medalla al Mérito en Artes de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. Doctorado Honoris Causa de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz y Medalla de la Libertad de Expresión del Club de Periodistas de México.
Presentación de la colección en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
«René era un personaje excepcional: carismático, culto, incorruptible… Hizo lo que quiso y murió como quería.» — Rosario Casco Montoya, su esposa durante 56 años