René Avilés Fabila  René Avilés Fabila

René Avilés Fabila El cuestionario Proust en México*
Agustín Jiménez

Pensar para escribir, para definir una vocación, para invocar, por paradójico que suene, una realidad en la que la ironía y el sarcasmo son como un sueño quemado y la fantasía y el deseo y el placer se transforman en realidad, en literatura.

La obra de René Avilés Fabila, su literatura, narra una historia de este mundo, donde la ciudad y sus personajes, sus reflexiones, políticas y sociales son llevados a ese otro espacio, al de los sueños, por medio de la palabra donde el amor y el deseo pueden ser la imagen de la felicidad, pero no siempre. Su obra se bifurca; para la catástrofe de la realidad, para recrear los mitos y los sueños de los amantes y sus complicaciones, sus pasiones por la vida o su compromiso político como una ciudad que se confunde con el campo a la luz de las estrellas y donde la ironía, el amor y la inteligencia pueden producir asco, pero también ternura y una silenciosa complicidad. Si una parte de su obra está inmersa en esta realidad, la de todos los días, la de la ruina imaginaria, su otro espacio insiste en palpar el gran rostro de los sueños donde la imaginación y la fantasía, como arena irreversible, dan forma a un bestiario imaginario, acaso más real de lo que algunos podríamos suponer.

Y es en este ámbito, el de los animales prodigiosos y los falsos Paracelsos, donde la otra parte de su obra se encuentra con la ficción como un sueño perdurable que se hace presente y presenta un mundo coherente donde la principal razón de escribir habría que buscarla en las tristes memorias alegres de los días de lluvia y de aburrimiento donde el amor no mata a las flores ni a la imaginación.

Yo no sé si el fin último de una cultura sea la invención y la melancolía, como quería Álvaro Cunqueiro: lo que sé es que en la obra de René Avilés Fabila escribir y pensar y soñar son una metáfora donde las palabras encuentran equilibrio entre la ficción y la realidad.

Escribir, pensar, son en última instancia cuestiones de vigor, como decía Susan Sontag.

1. ¿El principal rasgo de mi carácter? Tener carácter.
2. ¿La cualidad que deseo en un hombre? La dignidad.
3. ¿La cualidad que prefiero en una mujer? La belleza con talento.
4. ¿Lo que más aprecio en mis amigos? La lealtad.
5. ¿Mi principal defecto? Que otros lo señalen.
6. ¿Mi ocupación preferida? Escribir y leer.
7. ¿Mi sueño de dicha? Ser inmensamente rico para escribir y leer sin obstáculos.
8. ¿Cuál sería mi mayor desgracia? Pertenecer al PRI.
9. ¿Qué quisiera ser? Lo que soy.
10. ¿Dónde desearía vivir? En París.
11. ¿Por qué vivo en esta ciudad? Porque no he podido hacerlo en otra.
12.' ¿El color que prefiero? El azul marino.
13. ¿La flor que prefiero? La orquídea.
14. ¿El pájaro que prefiero? El colibrí
15. ¿Mis autores preferidos en prosa? Edgar Allan Poe, Flaubert, Dostoyevski, Swift, D.H. Lawrence, Borges y tal vez Hemingway.
16. ¿Mis poetas preferidos? Shakespeare, Pound, García Lorca, Rimbaud y Baudelaire.
17. ¿A cuál autor leo actualmente y por qué? Jorge Luis Borges; cada tanto vuelvo a su lectura, me enriquece, siempre descubro algo nuevo en él.
18. ¿Mis héroes de ficción? Don Quijote, Sherlock Holmes y por supuesto el barón de Munchausen.
19. ¿Mis heroínas favoritas de ficción? Emma Bovary y Ana Karenina.
20. ¿Mis compositores preferidos? Mozart y Beethoven, Lennon y McCartney y Jagger y Richards.
21. ¿Mis pintores predilectos? Magritte y Cuevas.
22. ¿Mis héroes de la vida real? Napoleón Bonaparte y Julio César.
23. ¿Mis heroínas históricas? Tina Modotti y Frida Kahlo.
24. ¿Mis nombres favoritos? René y Sergio.
25. ¿Qué detesto más que nada? Al PRI.
26. ¿Qué caracteres históricos desprecio más? El presidencialismo y la capacidad infinita de adulación que tienen los políticos mexicanos.
27. ¿Qué hecho militar admiro más? Austerlitz y Stalingrado.
28.. ¿Qué reforma admiro más? Ninguna, admiro las revoluciones.
29. ¿Qué dones naturales quisiera tener? La invisibilidad, ¿o no es natural?
30. ¿Cómo me gustaría morir? Como hace tiempo lo señaló el poeta Marco Antonio Montes de Oca, por unos segundos.
31. ¿Estado presente de mi espíritu? Arrogante.
32. ¿Hechos que me inspiran más indulgencia? Ninguna.
33. ¿Mi lema? El inglés, Honni soit qui mal y pense.

* Publicado en el periódico Excélsior. Sección cultural El Búho. Domingo 22 de diciembre de 1991.